Sí, debo una explicación, la carrera de la semana pasada en blanes no fue posible hacerla debido a un error de cálculo a la hora de coger el tren, llegué 15 minutos antes, y blanes era demasiado grande para llegar a tiempo.
Ese día desconcertado y furioso salí por la tarde a correr unos 25 con sensaciones de mejoría respeto a lo comentado por el dolor de las espinillas, llegando a casa con las piernas apenas cargadas y, a pesar del clima de lluvia, correr por barcelona en ese clima invernal lluvioso, y en domingo por la tarde era espectacular, parecía una ciudad abandonada.
No se que me pasa pero cada vez me gusta más esta ciudad, quien lo habría dicho hace justo un año, que justamente pensaba lo contrario. No os imagináis la de cosas que estoy disfrutando y aprendiendo con el running.
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